Mandala 3: It’s nothing

Es nada el amor vestido de felicidad cuando se sostiene al vestigio de las estrellas

que un día enterramos en la tierra sin vaciar las siluetas del corazón.

It’s nothing, nada, vacío de la flor estirpada de la tierra y conducida

al mundo infecundo de los cabellos del miedo.

It’s nothig special caminar con las cuencas vacías de los ojos que un día vieron

desfilar a los ejércitos vencedores de la brisa, y hoy yacen con la trompeta y la algarabía

consumidas en la orquesta, nada especial sentir que el pecho es más pequeño

que el corazón cuando la mirada triste resbala por el rostro y no encuentra sendero

donde evacuar el curso del llanto.

Nada el placer de sufrir si no hay otro rostro espejo en el que reflejar la luz

ensombrecida de las lágrimas, nada la tristeza aferrada al corazón de una manzana

en la que el jugo de los años se ha hecho piedra entre piedras.

Porque it’s nothing special, nada, descubrir las distintas direcciones a la que los ojos

van a mutilarse presenciando los paisajes que han de desaparecer con el curso del crespúsculo,

cuando la noche borra al día y lo abisma en su pecho, pero aún contiene

su vida moribunda en el vientre, y a los rostros de árboles futuros proclamando una verdad inalcanzable,

nada, it is nothing special que tu rostro sea camino de deshechos de estrellas, y el mío un puente que

pronostica de sus esqueletos el vuelo y liberación de sus huesos.