Día internacional de la develación de secretos

Misterios de la naturaleza deambulando entre los pies de los humanos, siempre nos estamos topando con ellos.

Nos gusta copiarle todo a la naturaleza, aunque no podemos crear, ni implantar leyes naturales, ni desaparecer las tres preguntas fundamentales que toda persona se hace alguna vez en su vida; sí podemos ocultar misterios difíciles de desentrañar; Mendel es testigo de lo laborioso que es sacar a la luz los misterios de la naturaleza.

Nacemos, crecemos, y antes de reproducirnos nos volvemos generadores de secretos o nos damos a la tarea de desentrañarlos… y luego nos morimos.

En mi familia, en mi trabajo y hasta en el recetario de cocina de mi mamá se me pide no revelar secretos que ahí se contienen.

Veo a las personas en la calle, en el Face, o, subiendo a los camiones, como un cúmulo de secretos con cabellos, pies, y popo en los intestinos.

Me puse a contar la cantidad de secretos que hay en el mundo, en la naturaleza, en las mentes de las personas, y el número de Avogadro fue insuficiente. Entonces pensé que el universo era tan grande para contenerlos a todos ellos, que tal vez, los secretos no se crean ni se destruyen, solo se transforman.

Siempre me he preguntado por qué no hay un día internacional de la develación de secretos… y luego pienso, nuestro equilibrio está balanceado por ellos. Y, ¿algún día los develarán? “Pues nada hay oculto que no quede manifiesto y nada secreto que no venga a ser conocido y descubierto.”