De la nieve

Te sembré en mi tiempo

te sembré

Te tallé en lo infinito del bosque

Te tallé

Te esculpí en ramas

Te esculpí

Fui pájaro y te escribí en hojas y dejé al otoño llegar

te escribí

te sembré en un nombre, cinco letras esparcidas y cultivé la nieve

Mi eterno Edén

Te hice fruto de venas

corazón de semillas, sangre y brote de rosas negras para coronar la primavera blanca.

Qué flores sin carmín me da el campo de cuarzos en la hora del sol oculto

oscuridad que se desploma en el rosal

en ruinas emergen los cuervos , en ruinas regresa el cielo segado.

Te hice camino

Yggdrasil

en ti encumbré mis mundos de hilos en un palpitar de Destino hacia arriba del sueño

El pozo del tiempo roció con estrellas desnudas tu piel, con hojas diminutas de duendes

para sentarte, águila muerta, en el trono de mi paraíso

Te hice camino

Yggdrasil te corté

uno a unos mis templos cayeron, día tras día el amor emigró con todo a tus arcas.

Te hice sueños

es tejer almendras por todo el espacio

Pero qué sueño es este sin principio ni fin,

de antorchas de ardillas, de lengua encadenada de dragón

sin fuego de flores en la noche tierra

Porque te he mentido como una máscara frente al terror.

Fue la nieve la que

te sembró

Te talló

Te esculpió en ramas

y fue pájaros y te cantó

Te escribió en hojas secas

Mi Edén mortal

y te hizo fruto

corazón de semillas

camino

Yggdrasil

para esconder la luz de mis miedos

y te creó en un sueño

que es tejer almendras en mi tiempo, en mi espacio para talar mis templos

Es la nieve

mi Yggdrasil mortal

es ella la que te corta

te sepulta en su piel

en sus brechas

Es ella la que me somete un andar entre murmullos de pétalos

un aflorar de lilas besadas por el frío

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