Tercera vencida

Tercer carta, probablemente la última.
¿Qué cosas puedes evitar y cuáles no? ¿Qué cosas están en tu poder y de cuáles no puedes huir?
Huyo de esto al tiempo justo, no podría haber esperado más, no podría haber dado menos. Me asusta la manera en la que somos capaces de aferrarnos a las cosas. Siempre me aferré a ti, siempre creí que esto podría prosperar, siempre quise que así fuera. Y aunque, lejos de los dos mil planes a futuro, lejos de la seguridad de que el amor es eterno y que nunca acaba ni se desgasta, siempre fui realista; pues aunque lo deseaba, siempre me entregué en el momento consciente a plenitud del futuro incierto. Y jamás me había entregado tanto. Jamás había tenido tantas ganas de estar con alguien. Jamás había compartido tantos sentimientos, tantos cigarros, tantos abrazos, ni tantas noches. O tal vez sí pero jamás habían significado tanto.
Huyo de tu sed de libertad, de soledad. No pretendo un amor a medias. No lo merezco. Nunca lo he merecido. Huyo de ti y de tu pasado. Cúralo, ahógalo, mátalo. Lo necesitas. Necesitas librarte de todo lo que no te da tranquilidad, necesitas dejarlo atrás.
Huyo porque te quiero con toda el alma, porque me hubiera encantado que las cosas fueran diferentes. Es mi culpa por ver tantas películas. Alguno de estos días te imaginé entrando por la puerta con una maceta de flores diciendo que de pronto todo estaba claro en tu mente y que lo que querías era estar conmigo. Sí, muy ingenuo, y hasta egoísta.
Fue muy triste darse cuenta de que las cosas habían cambiado. De que los besos estaban llenos de dudas y que los abrazos ya sabían a despedida. Fue más triste que este Martes me di cuenta que era el último Martes, que no hubiera podido soportar más tanta falta de cariño en el deseo, hacerlo por hacerlo, por llenar la noche, por satisfacerse.
Aunque te llevases mi presencia entre los pies. Aunque te hayas equivocado de tiempo. Aunque aún después de la 1 de la mañana de los últimos días los recuerdos me inunden los ojos… No te culpo, se lo que es desear estar solo, querer encontrarse. No te guardo rencor. Guardo toda la intensidad que pudo haber cabido en estos meses. Guardo todo el cariño. Guardo todas las canciones.
Te deseo lo mejor de la vida. Te deseo la paz que buscas. Te deseo lo que tal vez nunca pueda darte.
Quisiera volver a encontrarte un día de estos, saber que estas haciendo lo que deseas, que tu trabajo horrible no es más un impedimento y que haces lo necesario por cumplir tus sueños.

Y quisiera encontrarte más en unos meses o años, tal vez volvamos a coincidir pero esta vez seguros de lo que queremos, o mejor aún, sin que esto nos preocupe.

Los comentarios están cerrados