Robots artistas en el año 2130

En la sala de juntas del complejo más grande del mundo de fabricación de robots, se reúnen los miembros del Consejo con los doctores de diseño de los mismos.

−Hemos invertido, una millonada en estos robots y los resultados han sido deplorables. Hemos vendido robots guardaespaldas, niñeros, obreros, de todo, y hasta inventores, pero de robots artistas poquísimos. Doctor Heredia, por qué no han arreglado el problema de diseño?

−No es problema de diseño. Como nunca antes, tenemos las más bellas y artísticas obras de arte en la pintura, escultura, poesía, composiciones musicales, etcétera. Superan en mucho a los seres humanos. El arte de los robots es impecable, milimétrico, creativo.

−Pero, les falta alma –dice otro doctor de diseño, sumiéndose en su asiento.

−¡No les falta nada! Los seres humanos no saben apreciar su arte –le replica, sumamente enojado, uno del consejo.

−No es que no lo aprecien, sino que no “les mueve” –comenta el doctor Heredia.

−Entonces, hagan algo para que “muevan a los seres humanos” Tenemos parados robots artistas, libros hechos por robots, colección de pinturas, esculturas… Es una locura la cantidad de dinero que estamos perdiendo minuto a minuto. ¡Prográmenles almas!

−Si se pudiera, ya lo habríamos hecho desde hace tiempo, señor presidente. Mejor dejemos de hacer robots artista, y ocupémonos de que hagan otra actividad.

−¿De cuál?, ya tenemos cubiertas todas las actividades. Mejor los despido a todos ustedes, y traigo a otros que sí lo puedan hacer.

−Les deseamos suerte. Nosotros tenemos ofrecimientos de trabajo de sobra. Buenos días, y con su  

permiso nos retiramos.

Al salir, el doctor Heredia comenta con su equipo: No es problema de diseño, sino de mercadotecnia, con una buena mercadotecnia los habrían vendido todos, y sus obras también. Ustedes, ¿qué opinan? Fin