Mujer

Antes de quitarnos la placenta nos quitan la autoestima. Injusticia y culpabilidad lo primero que respiramos al nacer. Para donde volteemos hay desventajas.

Woolf no entiende porque al cuarto propio se le aparecen cachivaches todos los días. Yo pregunto ¿Contra quién o contra qué luchamos?

Parecería que el pecado original que heredamos viene con una nota: “Soy hija de Eva ¡Engañadme!” Para cuando nos logramos quitarla, es demasiado tarde. La promesa es ahora “Seréis independiente” La manzana es ahora, el cheque quincenal. La serpiente, es ahora… la serpiente.

Dios, Dios ¿O eres machista o no hemos entendido tu plan? ¿No podríamos renegociar los roles; no podríamos renegociar las maldiciones? No ves que todos los días tenemos que vender nuestra dignidad por 40 centavos, ya que vernos bonitas y alimentar a nuestros hijos tiene un costo alto, aunque,  estas transacciones nunca se verán reflejadas en el Financial Time.

Casi ninguna nos queremos perder la faceta de madre; casi todas queremos vivir la faceta de mujer ¿Quién nos entiende?