Los Ojos de los Muertos

Cristales de ventanas viejas en las que el polvo habita y se reproduce,

donde intento verme y no puedo por mas que limpio la basura que los lapidan.

Cristales rotos,marcos sin ojos que se han abierto al reflejo de la noche

que con su puño  los acapara como su espejo personal y les regala su cuerpo.

Les prendo velas, les rocío el orgasmo de la lluvia de verano, y friego sus lágrimas de polvo

e intento pero no puedo apartar al pálido rostro que se asienta en sus pupilas.

Sus miradas tienen agujeros hechos por el tiempo, sus ojos rojos son el reloj del insonnio.

Cristales de ventanas de una casa en ruinas siempre vacíos,

abiertos para que su dueña la tiniebla los transite, pasadizos sin retorno a los refugios de la carne.

Los ojos de los muertos, vitrales de una iglesia abandonada en los que la oscuridad esparce su arcoiris,

capullos de insectos, albergue de gusanos, telaraña de oro, trono para la reina araña,

yo les traigo la luz para que puedan verme y desafíen al efímero reflejo,

a ustedes, vagabundos que no han podido regresar a las cuencas del rostro divino,

a ustedes, los ciegos que siguen en fila a Tiresias hacia el fin del mundo.

Hoy les traigo mis manos, les hablo con una caricia del recuerdo de sus miradas

cuando reflejaban mi rostro de  niña.                                                                                                                                             Para ustedes agito las cadenas del ADN que nos une,

estela  que agita los cascabeles de algún momento escondido en el ático del mundo

y les dejo ofrendado como  aliento el amor  que revive  y proclamaron las estrellas de su nacimiento.