LA SEÑORA DE LOS ÁNGELES

Se fue.

Dejó sus zapatos

No se despidió de nadie

No quiso que se llorará

Solo se perdió

Un día solo se murió

Nos dejó huérfanos

En un  mundo sin historias.

 

Aveces en sueños nos recoge

y nos dice que no hay nadie

que solo se oyen cascabeles

y que  todo es blanco.

 

Las flores de tu nombre se han secado

Pero el ángel que llevas por nombre no se ha ido

Te ha llevado.