La Chica que miraba el Mar

A la chica que miraba el mar sólo la vi una vez acomodando en el cielo las nuebes que salían de sus ojos.

Las colocaba en perfecta armomía y dejaba un espacio en el que colorear con el pigmento de sus ojos grises,

tomaba un rayo de sol y lo difuminaba.

Una paloma blanca mensajera de sus deseos salía de su boca y colocaba su luz en el cuadro.

 

Sus labios pronunciaban una plegaria que desaparecía en una bandada de pájaros tras el horizonte,

sus brazos y su frente se inclinaban hacia el agua de la tempera que la reclamaba en un susurro

y su piel se abrazaba al viento reclamando que la perdiera en la ilusión que acababa de nacer.

 

Qué pensaba la chica que miraba el mar con sus ojos vacíos?

Desde mi balcón me fundía con su imagen.

Su miarada rebanaba una naranja con su dolor impregnado adentro

y se limpiaba la falda con las cenizas de su rutina.

De sus ojos también salían puentes en los que su mirada caminaba a través de los confines.

 

El faro apagado se guardaba el llanto de su luz para alumbrar la noche venidera

y la quietud del puerto y las calles eran un pronóstico de la cólera de la olas.

La lluvia llegó como un clamor que pregona las nuevas buenas del cielo y acarició a la ciudad con su desfile

que se escondía en la fuente del cielo.

La chica que miraba el mar ahí seguía y la humedad amarraba sus huesos.

 

Bien podía la chica quedarse como una estatua en el rincón de su llanto

y dejar que los pájaros llegaran a susurrarle respuestas al oído,

pero su alma no estaba allí si no que corría lejos,

por las invisibles sendas del agua y gritaba desde la ventana de una nube

y el grito se me sembraba en los ojos.

 

Al día siguiente no la vi más,

quizás su cuerpo se hizo uno con el vuelo de las aves

o se hizo fantasma en la rocas que acogieron sus pechos de llanto

o la humedad la extinguió como una hoja en sus raíces de lodo.

Sólo quedó de la chica su pintura sobre el horizonte,

un tempera de nubes tristes y prisioneras que miran al remoto espacio donde moran las estrellas.