La amorosa Patria (Proemio y primer acto)

Suave Patria: tú vales por el río

de las virtudes de tu mujerío.

Tus hijas atraviesan como hadas,

o destilando un invisible alcohol

vestidas con las redes de tu sol,

cruzan como botellas alambradas.

Ramón López Velarde

 

Proemio:

 

El carácter del territorio está labrado

de eventos inspirados en voces femeniles,

de actos sentimentales, decisiones viscerales;

sus páginas tienen títulos en los pares,

se llenaron de alientos robados,

de conmovedores capítulos del cariño,

cándidas hazañas fundadas en corazones ajenos.

Grandes féminas que han marcado las épocas,

con sus  romances bañados en lo emotivo,

como protagonistas de nacionales actos de amor.

 

Primer acto

 

Valiente guerrero de escudos y flechas de obsidiana,

el Dador de Vida posó tu corazón en sus ojos, jades preciosos,

en la blanca princesa, deleitosa mariposa;

le entregaste un amor de profunda raíz,

le llevaste ofrendas de bellos cantos y flores abiertas,

no hubo batalla que por ella no pudieras librar,

para ganarte su delicada mano afectuosa.

Se volvió la primera estrella de la tarde,

verdadera, sin derrumbar tus templos,

te profesaba con ansias su unión.

 

El corazón se te afligió al verla dormir sin remedio,

como águilas y tigres que cayeron en batalla

engañados por mentiras en el viento.

Desde entonces observas desde las alturas,

en guardia, arrodillado ante sus faldas,

presencias la blancura que desde su cima la arropa;

vigilante de sus sueños, alzas tu antorcha eterna

que ilumine como el brillo de finas plumas,

y exhale una montaña de humo por su ardiente pasión

a través de los soles por venir.

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