Hogar

Corre el beso colgado
hasta tus labios
a través del manto
de mi arena

piel mía de papel
sobre el cual
tu cuerpo dulce se dibuja.

Y pronuncias mi
nombre inerte
desde el canto de tu voz

donde los cuchillos del eco
se disponen, donde
se encajan las naranjas

en las flores del sonido
que perecen en el hoy
y se abrazan así las voces

y llega el beso
al antiguo árbol del orden
a tu suave aliento de la vida

a mi hogar
el dulce pecho de tu alma.