Hebras (II)

Reflejo (Retazo de un delirio)

Cuando el aburrimiento crece,

los tejidos del cielo se unen a los terrenales

Esos cielos…del celeste de la bandera argentina con el crisol de azules en los que se descompone la luz para construir un ciclo de jerarquías horizontales, sólo algunos tintes de violetas y blancos que me recuerdan tus trazos, llamándome a la imaginación de una situación posible de creación en tu ser.

De nuevo el violeta, le da el movimiento a lo que parece eterno; sólo así soy consciente, como si fuera un rayo de luz, de que el color ha cambiado, que la jerarquía se ha transformado…así, sólo quizá porque estoy en clase, hablando precisamente de desnaturalizaciones, relaciono las metamorfosis con la construcción de culturas y sus sentidos, representaciones de sentido.

Y ahora el naranja…infinito, más movimiento, poco a poco se separa, cambia de sitio, se convierte en asimetría móvil.

Me rindo,el azul me rebasa, de vuelta a la hegemonía añil…

De nuevo el silencio ante “¿y ustedes qué piensan?”. Si alguien estuviera dentro de mi cabeza quedaría perdido, angustiado por todo el movimiento que hay, los múltiples viajes que desde y en distintos ejes se llevan a cabo, los colores, las formas [Gombrowicz y las formas. ¿Por qué el polaco está aquí? Quizá su resistencia a la forma tiene que ver con una primigenia embestida contra la naturalización]…

Alzar la vista frente al lila, esto me lleva a pensar/recordar: ¿los colores del atardecer son cíclicos siempre? ¿o sólo hoy? … ¿Es mi mente abierta por el om? ¿Es mi locura disgregada?

¡Un edificio rosa en un fondo muy azul, sin jerarquía!

La vista a detalle: ¡hoy mi vestimenta es esto! ¡¡¡¡El rebozo que porto está en el cielo!!!!