H. P. Lovecraft

El mar, el ruido más feroz
enciende marasmos en la carne
de esta noche que se va escurriendo
entre las tablas de un puerto olvidado
donde un viejo marinero me habló
de islas insomnes y mareas tornasol
de alquimias y sirenas sin rostro
que bailan en las orillas del mundo

Y aquel viejo marinero
me habló también
de colores ocultos que aletean
en la rivera de la noche plutónica
cuando mar e Infierno se vuelven uno mismo
en Innsmouth
donde la espuma canta
la belleza del molusco
y un reino moribundo
se transfigura
en el fango