Greendelwolt: La Nueva Travesía – CAP. 1

“No sé si ahora mismo alguien esté leyendo esto, ya que todo los suceso que contaré, de alguna u otra forma dejaron algo que cambió mi vida para siempre. Y tal vez, cambio mi forma de ver y juzgar a algunas personas. Sea quien sea el lector, quiero preguntarle algo. ¿Nunca te has preguntado si de verdad te sientes cómodo con la vida que llevas a cabo? ¿De verdad piensas que lo tienes todo, que no hay nada que realmente te haga falta? Y la pregunta más importante. ¿Alguna vez un simple desconocido terminó siendo una persona muy especial para ti? Supongo que ya estarás pensando para donde irá todo esto.”

– Palabras de una Walkenhorst

 

CAPÍTULO 1: LA GRAN NOTICIA

Vamos primero como era mi estilo de vida en el pasado. Antes yo vivía en un poblado muy confortable y humilde llamado Alklan. No nací allá, pero pase gran parte de mi vida en Alklan junto con mis padres y mis dos hermanos. Somos conocidos como la familia Walkenhorst. A decir verdad, mi familia posee un gran legado, y al mismo tiempo, mis antepasados tienen un gran reconocimiento, ya que algunos de ellos fueron participes de varios conflictos bélicos entre reinos encabezados por ellos. En realidad, no sé si sentirme orgullosa de eso. De todas formas no es que de verdad me importe tener el linaje de los Walkenhorst. Pero que puedo decir sobre Alklan. Era un sitio muy peculiar, ya que contaba con una población entre moderada y baja, y digamos que se tenía un ideal muy establecido sobre la unión familiar, y el cómo saber valorar lo que tenemos. En aquel pueblo conocí mucha gente a la que estimé muchísimo. Y ni hablar de sus tierras, eran simplemente maravillosas. De hecho había un sitio en donde frecuentemente solía pasar el rato, solamente para contemplar el paisaje y relajarme un poco.

Sin embargo, todo lo que había cosechado en Alklan terminó desvaneciéndose como una neblina. Un día mi padre tuvo que hacer un largo viaje hacia un reino muy reconocido llamando Greendelwolt. Para que, según en sus propias palabras, pueda regalarnos una nueva esperanza para todos nosotros. Puede que eso suene maravilloso, y eso lo sé, porque al principio de verdad que estaba entusiasmada. Luego de varios días, mi padre había regresado de su viaje. Y para fortuna de él, consiguió traer lo que nos había prometido. – ¡Familia, lo he logrado! ¡Espero y estén preparados para lo que se viene! ¡Ha llegado la hora de dar el siguiente paso! -. Al principio todo era felicidad y entusiasmo. Hasta que soltó lo siguiente… – ¡He conseguido ser seleccionado para formar parte de los custodios de la realeza del Reino de Greendelwolt! Sin embargo, para poder disfrutar de esta gran oportunidad, es necesario que todos ustedes vengan conmigo. Nos moveremos hacia Greendelwolt en tres días, por lo que les pido que preparen todo lo necesario para nuestro viaje. Sé que para ustedes será algo complicado abandonar este pueblo, pero yo les garantizo que tarde o temprano lograremos adaptarnos. Y sí, todo este tiempo mantuve en secreto mis ganas de seguir el legado de los Walkenhorst, y aunque actualmente los conflictos bélicos entre reinos quedaron en el pasado, al menos puedo honrar mis raíces formando parte de los custodios. Yo los amo mucho, y siempre he pensado en lo mejor para esta familia, y esta decisión no será la excepción -.

Nunca sospechamos que mi padre estuviese tan influenciado por sus antepasados, porque en ningún momento nos demostró indicios de querer involucrarse en el ámbito de proteger o formar parte de alguna guardia real. Yo creo que mis abuelos (más específicamente su padre) tuvieron algo que ver con eso. Pues uno de ellos fue parte de los custodios del Reino de Greendelwolt. ¿Y cómo es que se eso? Yo no alcance a conocer a mi abuelo paterno, así que se esa información debido a que mi padre nos lo contó en un par de ocasiones. Pero no pensé que quisiera tomar el mismo camino. Por supuesto que estaba contenta porque por él, pero por el otro lado, comenzaba a sentirme muy mal emocionalmente. El hecho de que sacrifiquemos nuestra vida en Alklan para poder avanzar hacia un futuro más “próspero”, era algo que me dejaba con muchas dudas, y al mismo tiempo me generaba un sentimiento que implicaba recordar aquellos momentos que pasé en este lindo pueblo. Mis amigos… los paisajes… era algo que nunca había sentido. Luego de ese día, no tenía elección. No pensé que aquel momento de decirle adiós a aquel sitio en el que pasaste los mejores días de tu vida llegaría tan pronto. Y en ese momento me decía a mí misma.

¿Qué será lo que me deparará en Greendelwolt? ¿Valdrá la pena todo este sacrificio? Tal vez el tiempo me dé la respuesta.