EL VIEJO ARMARIO

Abro el viejo armario con la llave que encontré en los senderos de la noche,
acero y bronce se besan, se penetran, se oxidan,
a la cerradura se le escapa un grito de dolor,
el candado me regala su última confesión.
Los dedos de la puerta friccionan los míos,
los sumerge en el vacío que el olor de la madera oculta,
un ratón sale del olvido con el diente que me falta.
Hallo fuego que me muerde y me succiona los recuerdos
me mira, se filtra por el mineral de mis pupIlas
y una lágrima de cera se desprende de las pestañas.
Me observa con tus ojos, no lo comprendo,
yo Hurgo en mis miradas,escogo la elegante,
lo observo devorando mis papeles,
se escapa un hilo de sangre por el aire,
el sol se duerme en el volcán de la ventana,
el cielo se comprime en un instante.
Mares se abren, se cierran, los veo procreando futuras especies
que en el fuego se incineran

Fuego que se viste con mi piel antes de quedar envuelto de cenizas
¡Desnudo!