El hombre que alguna vez soñó

Sé que esperabas la luz

como el ciego espera el día

pero he llegado con una aurora que no es luz sino abismo

dime si tu rostro enterrado entre flores en el centro de la sala

no te recuerda a nadie.

Has vendido tu vida a pedazos

te has escrito entre nubes y espuma entre cada una de tus líneas

y ahora estas aquí dentro de un trago de whisky y mis palabras

sé que quisieras aventarte al concreto sin meter la manos

y un ronquido suave de tu cuerpo acariciará la tierra

y te preguntarás una vez más si fue fácil

dejarás que la maquina conduzca por las avenidas de tu mente sin pensar

y yo te diré si todo va bien; porque ese ya no es el rostro enterrado entre flores en el centro de la sala

y no te volveré a  escuchar

vaya que si lleva tiempo darse cuenta de la realidad

cada vez hay que mirar más abajo para mirar más alta la luz

y yo te susurro; que debemos salir de aquí

porque las flores están marchitas y esta atardeciendo,

y esa no es la naturaleza del olvido

y esta casa se cae y allá nos esperan los que no piensan

has pensado tanto que ya se te está olvidando pensar

vamos cierra los ojos y recuerda… “eras alguien a quien solía conocer”.

 

 

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