Climaticemos las selvas

Derritamos los polos, climaticemos las selvas, domestiquemos las montañas, techemos los desiertos… volvámonos débiles.

A medida que se asciende, desciende, o se interna, se va dejando de ver el paisaje para ver las leyes que crearon el paisaje… no nos conviene.

Saquemos de las mochilas de la población las casas de campaña, las cuerdas, la determinación; metamos en ellas videos, fotos, sofás, el coraje de llegar.

Traigamos las aventuras naturales a parques temáticos, sin mosquitos, ampollas, frío, calor, muerte, o raspones; no es personal contra ti, naturaleza, es cuestión de estrategia internacional.

Pero, la naturaleza nos toca en el hombro y luego se hace la desentendida. La volteamos a ver a través de nuestra tecnología, pero, nos atrae a su hábitat para medirnos… a nosotros mismos.

“Quien no ha pasado pruebas poco sabe, quien ha corrido mundo posee gran destreza.”

¡Qué tiene el camino que cambia a las personas?

Sin la ayuda de los compañeros de viaje no sobrevives. ¿Dónde se aprende esto?

Sí, posibles fallas respiratorias, circulatorias o de resistencia, o… rutinarias, de comodidad, u ociosidad extrema.