Bendito ocio

Bendito ocio

Que bendición es sentirse dueño del ocio
Y recostarme a ti sin apuros,
Sin medidas, sin parámetros,
Sin nada.
Robarle al día sus rituales de siempre
Como el café de las siete,
Hacer fila para el pan
O caminar hasta la plaza.
Bendito ocio que me acerca a ti
Y me aleja de toda norma,
Que me empuja a tus siestas,
Y me hace recorrer tus horas,
Bendito ocio que llegó a tiempo.

Carlos Mazzeo