Autorretrato con insomnio

Una noche de terracota invade
la prolongada sexualidad
de una sombra de mercurio
suspendida en el último acorde
de un país de plástico abatido
y yo
me abandono
al incesante rumor de tus dedos
recorriendo las luminiscencias
de una ciudad poblada de gritos
fotografías, fragmentos de tempestades
animales atropellados, el tic-tac del silencio
enormes insectos de plomo
cuerpos que brotan de la tristeza nocturna
de las calles y cuartos de motel
manchados de soledad
y catástrofes congeladas
en un resabio crepuscular
y yo
transcribo galaxias
en el rescoldo de un minuto
adivino los silencios
que bailan en las azoteas
mi cuerpo se transmuta
me vuelvo un crisantemo
la muerte me envuelve
la muerte me pertenece
y no sé ya nada
absolutamente nada
ni siquiera mi nombre